La casa estaba más hermosa de lo que Oliver podría haber imaginado, pues él no había pasado más allá de la entrada en los últimos meses.
Shara apareció por la puerta nada más escuchar abrir a Brianda, pero lo último que ella esperaba ver era a su niña con Oliver, la persona que, a su parecer, le había destrozado la vida a Brianda.
-Lo lamento, niña, no sabía que estas horas son de visita para la pequeña Milagros. -espetó Shara, claramente molesta por la llegada del apuesto Anderson.
-Me acabo d