Capítulo 58: El juego de la muerte.
Sharon Foster.
El agua helada caía con tanta fuerza sobre mí que resultaba doloroso, temblaba de pies a cabeza mientras el encierro comenzaba a pasarme factura. Mi respiración era superficial y sentía que, por más que me esforzaba para que el aire llegara a mis pulmones, no lo lograba.
Mi corazón latía tan rápido que podía sentir su palpitar en mis odios y el rugido de la sangre moviéndose en mis venas. Me lleve las manos a la cabeza, doblándome ligeramente hacia adelante mientras daba grandes