Capítulo 143: Promesas de sangre.
Lucius Holdings.
El equipo de protección era malditamente incómodo. La bata azul me quedaba pequeña en los hombros, los guantes de látex se pegaban a mis manos como una segunda piel asfixiante, y la mascarilla me empañaba la visión periférica. Pero nada de eso importaba.
Nada importaba excepto lo que había al otro lado de la puerta.
Me detuve frente a ella.
La placa metálica decía "Unidad de Cuidados Intensivos. Prohibido el paso". Pero yo, Lucius Holdings, no había llegado hasta aquí para obed