Capítulo 142: La ayuda en medio del caos.
Adrián Di´Marco
El equipo de protección era incómodo. La bata azul, los guantes de látex, la mascarilla que me empañaba los lentes. Pero no me importó.
Nada me importaba excepto lo que había al otro lado de la puerta.
Entré.
La habitación era pequeña, apenas más grande que un armario. Las paredes eran blancas, y todo el espacio estaba dominado por la cama. Por ella. Por Sharon.
Mi corazón se detuvo.
Estaba pálida. Más pálida que nunca. Sus labios, siempre rojos, siempre desafiantes, ahora eran