Capítulo 141: Esperanza.
Adrián Di´Marco.
Respire profundo, una, dos, tres veces. El aire del baño era fresco, pero aun así me faltaba. Como si mis pulmones se hubieran encogido, incapaces de llenarse del todo.
Bajé la mirada a mis manos. A mis dedos.
La sangre seca se había incrustado entre las grietas de la piel, formando costras oscuras que se desmoronaban con cada movimiento. La sangre de Sharon. La vida de Sharon. Escurriéndose entre mis dedos.
Comencé a desabrochar la camisa. Los botones cediendo uno a uno, y el