Lía durmió durante toda la noche y despertó hasta la mañana siguiente, se sentía agotada a pesar de que dormía la mayoría del tiempo, cuando abrió los ojos, vio que Mikkel seguía allí, sentado en el sillón frente a la cama, mirándola fijamente.
—Estás despierto —susurró Lía.
Mikkel tomó su mano y la besó suavemente.
—Todo está listo —dijo— he comprado la villa y ordenado que preparen una habitación médica, habrán médicos y enfermeras para cuidarte durante todo el día.
Lía cerró los ojos por un