Mundo de ficçãoIniciar sessãoLía se sentía trasnochada, y desde primera hora de la mañana la acompañaba una migraña terrible, aunque se bañó con agua fría de pies a cabeza.
Oliver aquella mañana descansaba y se le había ocurrió la idea de pintar las paredes de la sala. Lía ya había vomitado en la oficina al no soportar el malestar. Aunque cerró la puerta, el olor seguía entrando y la tenía mareada.
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