Capítulo 73: La promesa
Los días posteriores a la operación fueron largos, silenciosos, suspendidos. Nathaniel seguía tumbado en su cama de hospital, con los ojos a veces abiertos, a veces cerrados, pero siempre consciente de la presencia de Elena a su lado. Ella no lo abandonaba. Había instalado un pequeño escritorio en un rincón de la habitación, movía sus documentos, sus correos, sus llamadas, todo mientras mantenía un ojo sobre él. Los médicos decían que estaba fuera de peligro, que el homb