Capítulo 31: El pasado emerge
La lluvia caía sobre Ravenhill como una marea imparable.
Elena conducía con precaución, sus limpiaparabrisas marcando el ritmo en el parabrisas. Volvía de una reunión agotadora con inversores japoneses, con la cabeza aún llena de cifras y estrategias. La carretera estaba resbaladiza, la visibilidad era mala, pero conocía ese trayecto de memoria.
Por eso vio el accidente antes de que ocurriera.
Un coche, justo delante de ella. Una deformación en el asfalto. Una plac