Los demonios conocían la existencia de otros reinos, sabían de los lobos, de los brujos, de los vampiros, de los humanos, pero rara vez se habían molestado en aprender sus leyes, sus formas de vida, por lo que Kaelith no tenía ni idea de que los hombres lobo tenían “parejas destinadas”, mucho menos que aquella bebé seria la compañera destinada de no uno, sino de los tres príncipes, Kaelith en verdad, no sabía lo que significaba un lazo impuesto por una diosa, ella solo sabía que ese reino estab