Sky avanzó por la alfombra roja con los tres alfas tras de sí, y el eco de sus pasos perdiéndose entre las columnas negras y estandartes rojos, mientras a cada lado del salón del trono, la corte demoníaca se erguía en dos filas perfectas, allí la nobleza, las concubinas, los guardias y medio hermanos observaban el avance de la joven, todos y cada uno de ellos sonreía, aunque las miradas honestas eran muy pocas, Sky lo percibía en la forma en que algunos inclinaban la cabeza, solo lo justo, y en