708. Donde el deseo deja de ser distracción y se vuelve decisión.
Pienso que existe una intensidad que encuentra su lugar cuando la sostengo con claridad, integrándola en mi eje en lugar de dejar que lo desplace.
El entorno se recoge sobre sí mismo con una precisión casi elegante, como si cada capa eligiera acercarse lo justo para concentrar todo en un punto más denso, y en ese ajuste cada superficie empieza a responder con mayor fidelidad a lo que circula entre Kael y yo que a cualquier patrón previo; las líneas se curvan con suavidad, los espacios se reduce