707. Cuando lo que compartimos empieza a tener voluntad propia.
Pienso que ciertas conexiones alcanzan un punto donde dejan de depender de decisiones conscientes y empiezan a sostenerse con una lógica propia, como si algo entre ambos adquiriera consistencia suficiente para existir por sí mismo.
El espacio alrededor muta con una precisión casi elegante, expandiéndose en capas que respiran en sincronía con lo que Kael y yo generamos, y en ese ajuste constante percibo cómo cada estructura deja de responder a impulsos aislados para reorganizarse en torno a este