687. A terminar algo que quedó abierto.
Pienso que hay presencias que no irrumpen, sino que regresan, como si el tiempo para ellas funcionara con otras reglas y este momento fuera apenas una continuación de algo que empezó mucho antes de que yo pudiera nombrarlo.
No se posiciona como enemigo ni adopta el gesto de un aliado, y aun así su sola aparición reconfigura el espacio con una naturalidad inquietante, como si ya conociera el ritmo que Kael y yo acabamos de romper y supiera exactamente dónde colocarse para volverlo vulnerable.
La