688. Arde cuando lo niego.
Pienso que hay sensaciones que encuentran su lugar incluso cuando intento cerrarlas, como si reconocieran una grieta interna y supieran exactamente cómo expandirse sin pedir permiso.
El contacto dura un instante mínimo, casi insignificante en apariencia, y aun así deja una marca que no se instala en la piel sino en un nivel más profundo, donde las cosas no se perciben como nuevas sino como algo que regresa con una familiaridad inquietante, ocupando un espacio que parecía intacto.
Esa cercanía b