525. Fricción.
La ciudad no duerme cuando la verdad se filtra.
Lo siento en la vibración del suelo bajo mis pies cuando regresamos al núcleo residencial. No es miedo colectivo. Es inquietud. Expectativa. El sistema entero ajustándose a una narrativa que ya no controla.
Entramos sin escolta.
Eir se instala en la estancia principal como si midiera el espacio, reconociendo límites invisibles. Aeshkar asegura los accesos. Saelith revisa interferencias externas.
Yo me apoyo contra la pared un instante.
Respiro.
La