Cap. 48 Algo en mi corazón
En la habitación de alba, Alejandra se sintió un poco fuera de lugar y decidió retirarse.
La partida de Alejandra dejó un silencio cargado en la habitación. La tensión romántica se había disipado, pero fue reemplazada por algo más pesado. Alba, agotada, pero con la mente clara, miró a su madre. Sabía que había que manejar la situación con cuidado para no desatar más alarmas.
—Mamá —comenzó, su voz era un hilo sereno, pero firme—, no le digas aún a mi padre sobre... el accidente. Sabes cómo es,