Tras ser expulsada de la familia, la vida de Camila se desmoronó por completo.
Sin la protección del clan, se refugió en la habitación más barata y deteriorada de las afueras de la ciudad.
Pronto, los rumores sobre cómo "asesinó a su propia hermana" se extendieron por todos los círculos sociales.
—Quien es capaz de dañar a su propia sangre —declararon fríamente los mayores—, nunca merecerá regresar a esta familia.
Ella intentó buscar apoyo en otros lugares, pero nadie aceptaría a una mujer marca