Capítulo 129

Me desperté temprano, mucho antes de que Rosa subiera a tocar la puerta como de costumbre. La ansiedad me había robado el sueño desde la noche anterior. Alejandro me había dicho que me pasaría a buscar a las once, que tenía planeada una sorpresa para mí. No quiso darme más detalles, solo me pidió que usara ropa cómoda y que llevara el corazón abierto.

Ropa cómoda. Corazón abierto. ¿Qué significaba eso? Me levanté con la cabeza llena de conjeturas y el pecho con un cosquilleo extraño, mezc
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