El estado de ánimo exaltado de Andrés se calmó un poco tras escuchar esas palabras. Sabía cuánta importancia le estaba dando Ferlín a Miguel últimamente. Ahora todos los asuntos de la familia Rojas estaban en sus manos, y ni siquiera él, como hijo, podía inmiscuirse.
Si Miguel ya había conseguido el gran proyecto de Starema y, además, lograba concretar el matrimonio entre Celia y el hijo adoptivo de Marcelo Zamora, entonces todos sus esfuerzos habrían sido en vano. Conteniéndose, preguntó entre