El tímpano de uno de los oídos de Sira se había roto debido a los golpes. Ella había rechazado la cirugía para esperar una oportunidad para escapar. Siempre había creído que las responsables de su lamentable estado eran aquellas tres malditas mujeres. No obstante, el causante de todo lo sucedido era el hombre que la había protegido y consentido en el pasado …
Aunque sabía que César la odiaba, se negaba a aceptar que él pudiera ser tan despiadado. Después de todo, la había perdonado en el pasado…