Sira se quedó quieta al instante. Miró la pequeña foto en el suelo, y las palabras "prueba de paternidad" le resultaron tan deslumbrantes como dolorosas.
La cuidadora, al ver la situación, se acercó y le recogió el documento del suelo. Al ver que era una prueba de paternidad, ella se lo acercó con sorpresa. Sira ni siquiera intentó tomarlo, solo desvió la mirada con miedo.
—¡No quiero verlo! ¡Es falso, todo es falso! ¡Tíralo a la basura!
Al ver que la cuidadora vacilaba, Sira se llevó las manos