Sira quedó inmóvil en la cama, sumida en un estado de confusión y desesperación. Nunca imaginó que acabaría siendo un peón desechable para los demás. Antes de caer en desgracia, todos la apoyaban; después, cada uno de ellos la abandonó.
De repente, sintió nostalgia por el pasado. Añoraba ese año en que César la había tratado como su tesoro. En ese entonces, lo tenía todo, pero aun así no estaba satisfecha, lo que la llevó a cometer esos actos absurdos con Sergio.
Por un lado, disfrutaba de las c