Celia se dirigió al balcón con el celular.
—¿Qué demonios?
—Sira fue traída a la sala de emergencia para reanimación. Dijeron que sufrió una ruptura del bazo con hemorragia masiva y conmoción cerebral. Acaban de estabilizarla y la ingresaron en la UCI —explicó Ana, escondida en un rincón y hablando en voz bajita para evitar hacer ruido—. Ahora la policía está vigilando su habitación. Cuando entré, la observé. Está muy malherida, hasta perdió el control de la vejiga. Pero lo extraño es que estaba