Mientras tanto, en Rivale, Sira recibió una llamada de un número desconocido. Cuando la mujer con quien habló mencionó que César palidecía un cáncer de pulmón, ella se quedó sorprendida por un momento antes de reír, llena de desconfianza.
—No me importa quién seas, pero, deja de inventar historias sin ningún fundamento.
La otra persona, lejos de enfadarse, se rio, en cambio, con desdén.
—Sé que no me creerás. Mira, ¿si te digo que yo sé que tú fuiste la verdadera mente maestra detrás del acciden