—¡¿Qué significa todo esto?! —protestó Rocío.
Al ver que los guardaespaldas ya no respondieron, dio un pisotón y gritó hacia la habitación:
—¡César Herrera! ¡Yo soy tu hermana! ¿¡En qué acaso te he ofendido para que me trates así!?
En ese momento, la voz burlona de Lía llegó desde detrás de ella:
—¡Uy! Si no me equivoco, esta es la princesita de los Herrera, ¿no? ¿Qué sucedió? ¿Por qué tu hermano te bloqueó fuera de la puerta?
Rocío se volvió al oírla. Primero echó un vistazo a Celia, luego clav