Al verla, Nicolás se le acercó. Ella se detuvo y le preguntó:
—¿Ya te sientes mejor?
Él soltó un "hum".
—En cuanto a lo de ayer... Quiero disculparme contigo por mi padre. Su hostilidad fue para otra persona.
—Lo sé. Es por mi identidad, ¿cierto? —Celia lo miró con una sonrisa—. No importa. No di importancia a esas palabras.
Nicolás dudó en creerlo.
—¿En serio? ¿No te afectaron?
Ella recordó algo y luego sonrió con amargura.
—He escuchado todo tipo de palabras… Si me afectara por todo, estaría p