¿Llevarla segura a casa? Celia soltó una sonrisa irónica, cargada de desprecio.
—Él solo quiere saber dónde vivo.
Nicole mantuvo una sonrisa educada pero evasiva.
—Bien, ya que tanto le interesa, lléveme al Jardín Rosal.
Nicole la observó con recelo, sintiendo que esta había accedido con demasiada facilidad... Algo olía a trampa… Cuando llegaron al complejo residencial, obligada por las órdenes de César, ella acompañó a Celia hasta su piso, sin oponer resistencia.
Durante el trayecto, Celia habí