Después de separarse de Celia, Dylan se dirigió a la oficina de Nicolás. Nicolás notó al instante su nariz enrojecida y el pequeño tapón de algodón en su fosa nasal izquierda.
—¿Qué te pasó? —le preguntó algo confundido.
Dylan se dejó caer en el sofá.
—Adivínalo.
—No me interesa.
—¡Eres un aburrido! —Dylan se recostó—. Hoy supe que Celia se casó joven. Y su exmarido la está acosando. Me crucé con ellos, intenté intervenir y, sin darme cuenta, terminé así...
Nicolás tapó su pluma y la dejó de lad