—Creo que sí. Al fin y al cabo, ella lo quiere. —Dylan se encogió de hombros.
En ese momento, Nicolás giró la cabeza hacia ellos. Su mirada pasó por encima de Dylan y luego se posó en la cara de Celia. Estrella siguió su mirada. Su sonrisa se desvaneció al instante, reemplazada por una expresión tensa.
La mirada de Nicolás no se detuvo en ella durante mucho tiempo. Pronto la desvió con indiferencia. Dylan se le acercó con naturalidad y le puso una mano en el hombro, mientras le decía:
—Nicolás,