Por otro lado, Ben acompañó a Celia hasta la salida. Cuando ella iba a subir al auto, él le preguntó:
—Señorita, ¿qué te parece mi mamá?
Celia lo miró confundida.
—Es muy encantadora, pero ¿por qué esta pregunta…?
—Me refiero a algo más que eso. —Él sonrió con suavidad—. No sé por qué, pero me das mucha confianza. Al menos para mí, eres diferente a las demás mujeres. Si no te molesta, ¿te gustaría ser la ahijada de mi mamá?
—¿Yo? —Ella se sorprendió.
—Como has visto, el cariño que te tiene ya m