—Celia, ¿quién es? —preguntó Rosa desde la cocina.
Celia no quería que Rosa viera a César. Después de todo lo sucedido con Fabio aún pesaba mucho en su corazón. Si en ese momento lo veía, sin duda alguna su estado de ánimo empeoraría.
—Es un mensajero, mamá. ¡Saldré un momento! —Inventó una excusa rápida y arrastró a César hacia afuera.
Él se dejó llevar por ella todo el tiempo. Una vez en el patio, Celia disgustada soltó su mano..
—César Herrera, ¿qué diablos pretendes en realidad? —lo interrog