—Pensé que sería algo más complicado. —Sonrió Ben.
Pidió que Jacob entrara en la habitación y luego miró a Celia.
—¿Cuántas personas necesitas? Díselo a Jacob.
Jacob se paró al lado de Celia respetuoso y con una actitud servicial.
—Señorita Sánchez, ¿necesita personal?
Celia estaba sorprendida por la prontitud de Ben. Al principio, aún estaba preocupada de que su solicitud fuera inapropiada. Tras reflexionarlo por un buen rato, le propuso:
—No necesito muchas personas, con dos bastará.
—Dos no s