Sonia apenas tenía una relación superficial con Regina, y con su padre ni siquiera eso. Como cabeza de familia y presidente del grupo empresarial, Javier llevaba sus hábitos laborales a la vida familiar: autoritario e incuestionable.
Si Regina le daba a Sonia la sensación de favorecer infinitamente a Ana, Javier era simplemente frío. Rara vez estaba en casa, y en los recuerdos de Sonia jamás había cumplido con sus responsabilidades paternales, pero no permitía que nadie desafiara su autoridad co