El temperamento de Selena era tan rápido para encenderse como para apagarse.
O quizás debería decirse que siempre había tenido un nivel de tolerancia hacia Leandro que no tenía con los demás.
Por eso, bastaron unas pocas palabras amables de Leandro para que su enojo desapareciera.
Leandro le dijo:
—Está bien, realmente necesito hacer una llamada. Ve tú primero, después de todo fuiste tú quien organizó esto, y no se vería bien que ninguno de los dos esté presente.
—De acuerdo, volveré primero. Tú