Esta pregunta dejó a Sonia sin respuesta.
Justo en ese momento, llegó el médico.
Sonia se apartó inmediatamente para dejarle espacio.
Fabiola no dijo nada más, simplemente yacía allí permitiendo que la atendieran.
Se negó a hablar, cerrando los ojos nuevamente, con los labios fuertemente apretados.
Sonia llamó a Andrés.
Apenas conectó la llamada, escuchó su voz proveniente del pasillo.
Sonia levantó la mirada.
—¿Ha despertado?
Andrés colgó el teléfono y le preguntó directamente, cara a cara.
Son