Andrés no respondió, simplemente arrojó la carpeta de documentos a Leandro.
Él miró la bolsa por un momento, algo pareció parpadear en sus ojos, pero finalmente extendió la mano y tomó los documentos.
Solo con ver las primeras páginas, ¡el rostro de Leandro se volvió completamente pálido!
La mano que sostenía los documentos se apretó de inmediato.
Después de un momento, miró a Andrés —¿Qué significa esto?
Andrés se rió entre dientes —¿Tú qué crees?
—¿De dónde sacaste estos documentos? —Leandro s