Andrés comprendió su intención. —¿Me estás diciendo que... sea tu amante sin ningún estatus oficial?
—Algo así. Después de todo, ahora somos socios comerciales y no sería bueno llamar demasiado la atención. ¿Qué pensaría la gente de ti? Por eso creo que así...
Antes de que Sonia pudiera terminar, Andrés se acercó bruscamente y golpeó con el puño la pared junto a ella. Este movimiento repentino la sobresaltó, haciendo que las palabras que iba a decir se desvanecieran.
—Sonia, ¿qué clase de broma