—No pienso eso —sonrió Sonia—, pero acabo de pasar por un matrimonio fallido hace poco, y por ahora no tengo intención de volver a casarme, mucho menos tener hijos.
—Ya te dije que solo tienes que dar a luz, yo me encargaré de criar y educar al niño.
Sonia dejó el tenedor y sonrió.
—Pero no estoy preparada para ser madre, no quiero ser irresponsable con un niño.
—¿Y estás siendo responsable con Leandro? Ya tiene 34 años, si no se casa y tiene hijos pronto...
—Ese es su asunto.
—¡¿Qué has dicho?!