Capítulo 231
Sonia acababa de terminar su sopa cuando vio a Mario.

Él estaba parado en la entrada, con una expresión de duda en el rostro, como si estuviera debatiéndose si debería estar ahí o no.

Sonia lo miró brevemente y le dijo sin rodeos:

—Pasa.

—Señorita Fuentes, le juro que no sabía nada —soltó Mario apenas entró—. Anoche el señor Portero me obligó a acompañarlo, me dijo que usted quería hablar con el señor Campos. ¡No tenía idea de que utilizaría métodos tan sucios!

Su voz estaba cargada de angustia.
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