Andrés la miraba en silencio, con los ojos entrecerrados, como esperando a verla vaciar la botella. Sonia, sin vacilar, tomó la botella y se la bebió de un solo trago. Nadie vio cómo la mano de Andrés, bajo la mesa, se cerraba con fuerza.
…
Apenas Sonia salió del baño, se sintió fatal. Un camarero se percató de su estado y se acercó para ayudarla, pero Sonia lo apartó de un empujón y se agarró a un cubo de basura para vomitar. El ardor le subía desde el estómago, junto con agrios jugos gástricos