La voz de Ana era estridente, y su mirada hacia Sonia estaba llena de odio y furia.
Pero Sonia solo la observaba con calma.
El contraste entre sus emociones hacía que Ana pareciera un payaso saltando de un lado a otro.
Su rostro se ensombreció aún más y cuando estaba a punto de decir algo, Sonia habló —Si yo fuera tú, estaría pensando en qué hacer de ahora en adelante.
—¿Qué quieres decir con eso?
—La persona que te ha estado protegiendo está a punto de morir —dijo Sonia lentamente— Tu futu