Sonia también notó sus movimientos.
Cuando siguió su mirada y vio a Andrés, Sonia se quedó perpleja por un momento.
Luego, se dirigió a la enfermera que estaba a su lado —Puedes retirarte.
—Ah... está bien —respondió la enfermera algo confundida. Aunque Andrés le intimidaba un poco, no pudo evitar mirarlo varias veces más por su atractivo rostro antes de salir y cerrar la puerta tras de sí.
Andrés permaneció inmóvil en su lugar.
Desde el principio hasta el final, solo miraba fríamente a Son