Andrés subió inmediatamente al auto. —Voy para allá ahora mismo.
—Estamos por la zona de los bares. Sonia está demasiado ebria, quiero llevarla al hotel para que descanse —explicó Ana.
—No hagan nada imprudente ustedes dos. Dame la dirección y llegaré enseguida —mientras terminaba de hablar, Andrés le indicó al conductor que arrancara.
Ana pareció no prestar atención a sus últimas palabras, simplemente le envió la dirección a Andrés. Cuando él vio la ubicación, notó que algo no cuadraba, así