Andrés le dio un número: —Mañana a las ocho, ve a la habitación 1613 abajo. Llévala al hospital.
Jennifer se sorprendió, mirándolo sin comprender.
—Nadie debe enterarse de esto. Si se filtra la información, ¿sabes las consecuencias?
La expresión de Andrés no cambió, pero sus ojos se volvieron más afilados.
Jennifer finalmente entendió que había malinterpretado y asintió rápidamente: —Entiendo.
—Sal —ordenó Andrés sin mirarla más.
Jennifer abandonó la habitación y el silencio regresó.
Andrés trat