Cassie apretó con fuerza la correa de su bolso de tela, intentando contener el temblor que se había apoderado de sus dedos helados.
Sentada en una de las filas de sillas del área de espera de la planta baja del imponente edificio de Morlens Corp, compartía el espacio con una docena de aspirantes más. Vestía de manera sencilla: una blusa color crema de corte elegante combinada con unos pantalones negros de tela. Aun así, se había asegurado de lucir impecable y profesional para aquella entrevista