Mundo ficciónIniciar sesiónEl segundo jueves, ambos gatos se dieron el gusto de conocerse. A Solovino le llamó la atención que, en ese momento, el perro chihuahua llevaba puesto un sombrero de policía; a su criterio, ese perro lucía genial. El hombrecillo, se acercó a la banca donde descansaban Fernando y Solovino e hizo el mismo ademán de cortesía con su sombrero. Después movió la mano en dirección al gato, como si quisiera mostrarlo, y le dijo al s







