POV: Floriana
Ricardo me despertó a las cuatro y diecisiete. Me tocó el hombro con la calidad específica de contacto que comunicaba importancia, pero no inmediatez, la cual había aprendido a distinguir del contacto que significaba que necesitábamos movernos en ese mismo instante.
—Kaz encontró algo —dijo.
Me senté.
Me lo contó.
Lo escuché todo en la oscuridad, sentada en la cama con las mantas todavía alrededor y mis ojos ajustándose a la luz que entraba desde el corredor.
Cuando terminó, no ha