Punto de vista de Odessa
La tensión no desapareció.
Se asentó.
Eso fue peor.
Para cuando volvimos a movernos, el aire se sentía distinto, más pesado de una forma que no tenía nada que ver con la tierra en sí. Nadie lo dijo en voz alta, pero estaba ahí, en la forma en que la formación se cerró sin necesidad de órdenes, en cómo cada jinete parecía un poco más alerta, más consciente de cada cambio en la distancia.
Ya no solo avanzábamos.
Estábamos anticipando.
Ajusté mi agarre en las riendas, mi m