Mundo ficciónIniciar sesiónEl pulso bajo la tierra se volvió constante después de eso.
No más débil.
Constante.
Como si algo antiguo se hubiera asentado por completo en la vigilia.
Las fracturas que se extendían por la cresta ya no parpadeaban de manera impredecible. Ahora brillaban suavemente, venas plateadas y negras atravesando la piedra bajo nuestros pies como si el propio mundo hubiera comenzado a







